Muerden
junio 29, 2011
A bocaos, los rincones de edificios, profetas trepan alto pa evitar la estepa de farsantes, de elefantes muy muy grandes, trajeados y angustiados con bolsillos vacíos, pesados. Son los dioses disfrazados, del engaño y las pericias, de esas que llaman justicias y las piedras van cayendo, una a una y poco a poco en las cabezas, pierden fuerzas y sonríen sus caretas, y la fuerza de macetas que florecen a esas fresas con galletas, de maletas de rastrojos, de que niños pintan rojo y gordos firman como locos cheques de amor al prójimo
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