Tal día como hoy
mayo 22, 2011
No estaba yo escuchando un piano encerrado y solitario en mi cuarto, escribiendo, pensando y olvidando al mismo tiempo, entre folios y números atrapado. No estaba aquí, estaba lejos, a cientos de kilómetros, entre gritos de niños, un día soleado como ningún veintidós atrás. Había vaqueros mojados, perritos calientes y mi cámara colgando. Habían besos de todos los colores, atracciones abrazados y una vela azul. Habían miradas, sonrisas y mi camisa blanca de cuadros negros. Habían frases y palabras, en el césped y en el metro.
No estaba yo escuchando un piano mirando por la ventana tan despacio y tan lejos, solitario y esperando que acabe el día sin llevar cuenta de las lagrimas, sin coger ningún tren de vuelta a casa.
No estaba yo pensando qué hará en este momento, porque ya lo sabía. No estaba imaginando qué pensará, porque ya lo sabía. No estaba pensando qué vela soplará esta vez, era el único que lo veía.